Seleccionar página

Todos sabemos que aprender otro idioma nos ofrece muchas oportunidades de crecimiento personal y profesional, esto ya debería ser razón suficiente para entender la importancia del bilingüismo, pero ¿sabías que el cerebro también se fortalece?

Lee: ¿Cuántos idiomas eres capaz de hablar?

El cerebro de un bilingüe.

Se sabe que el hemisferio izquierdo está a cargo de los procesos lógicos y analíticos, mientras que el derecho se encarga de procesos emocionales y sociales. Ambos necesitan el lenguaje para desarrollarse. Con el tiempo, un hemisferio se vuelve más dominante que otro; esta es la explicación del por qué existen personas más emocionales que otras.

Por eso, una de las hipótesis más sólidas sostiene que aprender un segundo idioma en la niñez es más fácil; el nivel de adaptabilidad cerebral, permite que se usen los dos hemisferios. Mientras que en la adultez, aprender un idioma puede verse limitado a un solo hemisferio.

Recomendado: ¿Cuáles son las consecuencias de aprender un idioma en la adultez?

En ambos casos se obtienen beneficios; un niño que aprende un segundo idioma, hasta convertirse en bilingüe, tiende a desarrollar un equilibrio entre lo racional y emocional. En cambio un adulto que aprende otro idioma, tiende a resolver los problemas, atendiendo a razones más racionales que emocionales, adquiriendo un enfoque más objetivo del panorama.

La actividad cerebral retrasa enfermedades


Además de los beneficios cognitivos, el bilingüismo hace que la materia gris, encargada de resguardar a la mayoría de neuronas, se densifique; estudios comprueban que existe más actividad cerebral mientras se interactúa en otro idioma. El cerebro bilingüe funciona usando más partes para entender estímulos de diferentes maneras.

Este ejercicio puede retrasar enfermedades como el alzheimer y la demencia hasta por cinco años. Al aprender otro idioma, no solo estás preparándote profesionalmente; también estás protegiéndolo de enfermedades futuras, pues tu cerebro trabaja diferente al de una persona que solo habla un idioma.

¿Sabías que en 1960 ser bilingüe era sinónimo de discapacidad?

Los expertos de la época, consideraban que saber otro idioma causaba retrasos en el desarrollo infantil, pues creían que el esfuerzo que implicaba distinguir entre dos idiomas, ocupaba demasiada energía, razón que imposibilitaba la realización de otras actividades.

Con el tiempo, se supo que los estudios en los que se basaban esas creencias, eran erróneos. Curiosamente se comprobó que la actividad cerebral, provocada por el esfuerzo y la atención causada por aprender un idioma; causan una ligera reacción tardía ante ciertos estímulos, pero fortalecen la corteza prefrontal dorsolateral, encargada de la resolución de problemas.

Fortalece tu cerebro


Ser bilingüe no te garantiza ser más inteligente, pero sí te asegura tener un cerebro más sano y activo. Como Academia Europea, entendemos los beneficios mentales y profesionales que implica aprender idiomas, por ello usamos el patentado sistema IALS®, que se vale de actividades interactivas para ayudarte en el proceso de aprendizaje de inglés, francés, italiano, alemán, mandarín, japonés, francés y español.

 

Sin importar qué edad tengas o qué idioma quieras aprender, asegúrate de esforzarte al máximo y desafiar a tu cerebro. Déjanos ayudarte a conseguir los beneficios del bilingüismo para tu vida personal y profesional, tu cerebro te lo agradecerá.

 

Compartir