Seleccionar página

Todos nos hemos creado propósitos cuando comenzamos algo; pero los propósitos de año nuevo, suelen ser los más extensos e importantes. La idea de un nuevo año, nos hace sentir que es un nuevo comienzo, damos rienda suelta a la imaginación y casi podemos imaginar cómo vamos a estar el próximo año, de cumplir los propósitos. Pero, ya sabes lo que ocurre ¿no?

La mayoría de veces nos quedamos con una lista, que más que propósitos, parecen deseos que no se cumplieron. ¿Sabes por qué pasa? Bueno, no queremos desligarnos de nuestra responsabilidad, fallamos. Sin embargo, hay una idea romántica alrededor de los “propósitos de año nuevo”.

La magia de los propósitos

El cine nos ha vendido una idea generalizada de cómo es cumplir lo que deseas; un protagonista tiene un sueño, a medida que la trama continúa, varios personajes inciden en sus decisiones y comportamiento. Pero justo cuando el personaje principal empieza a presentar dificultades, las escenas se filman como en cámara rápida, vemos algunas lágrimas, unas cuantas peleas y no mucho más. 

Lo siguiente es la entrada en escena de un “salvador”, a veces sustituido por un momento de lucidez experimentado por el protagonista. Y luego ya todo es predecible, él consiguiendo su objetivo. El cine nos plantea el mismo “y vivieron felices para siempre” de formas distintas.

Proponértelo no basta

El romanticismo del cine no es malo, es decir, si los directores quisieran retratar literalmente el proceso de cumplir una meta, tendríamos una película, no de horas, sino de días, semanas o meses. El problema no es el cine, el problema es que los propósitos no son compromisos; solo son objetivos planteados.

Para cumplir tus deseos, debes hacer compromisos. Por definición un compromiso es una obligación, es decir; no hay opción, debes hacerlo. Es curioso, pero si piensas en una gimnasta famosa, como Simone Biles, y ves lo que es capaz de hacer; es imposible calcular cuánto tiempo le tomó llegar ahí, pero estamos seguros de que fue difícil y debió tomarle mucho tiempo.

¿Qué tal si Simone Biles hubiera abandonado la gimnasia con el primer ejercicio difícil con el que se topara? ¿Conoceríamos el nombre de Simone Biles? ¿No crees que tuvo que obligarse a continuar si quería obtener lo que deseaba? 

Tú sabes las respuestas a esas preguntas, por ello hoy, queremos que no escribas propósitos; escribe compromisos de año nuevo. ¿Qué quieres hacer? ¿Quieres un ascenso? ¿Viajar? ¿Conseguir empleo? o… ¿Conseguir pareja?  Después de un rato de soñar despierto, tendrás un listado de cosas que crees que te llevarán a estar mejor, pero al final del día todo se reduce a; buscar las oportunidades para conseguirlo.

Porque no importa cuánto desees algo, si no buscas oportunidades, no caerá del cielo. En Academia Europea entendemos que al final del 2020 no quieres sentirte derrotado, entendemos la importancia de “estar mejor”, y la dificultad de buscar oportunidades.

Nuestro compromiso 

Por ello, también haremos un compromiso contigo, haremos más fácil tu búsqueda de oportunidades, con lo que mejor sabemos hacer: enseñarte un otro idioma. El 2020 no sólo marcará el inicio de una nueva década; marcará el inicio de un proceso que te llevará a concluir el año, mejor de lo que estás ahora

En Academia Europea, cada uno de nuestros asesores, entiende la importancia de tu tiempo y deseos para el año nuevo.

 

¡Este será un próspero año nuevo!

Compartir